lunes, 1 de febrero de 2016

"PASARÁS DE MODA"



-- una reseña de Tive Martínez


Toda antología tiene algo de elegía.

"Pasarás de moda", que reúne a 35 jóvenes poetas en español —en selección de Enrique Adrián Martínez, Luna Miguel y Jesús Carmona-Robles—, no iba a ser menos.

El volumen de 233 páginas documenta un fenómeno cultural, eminentemente intangible, que hacia 2014 se encontraba ebullente en redes sociales, blogs, e-zines y recitales, en algunos libros de papel o directamente manejable en PDF.

Movimiento, intercambio y reacción inmediata fueron sus reglas no escritas. Hoy existe consenso en afirmar que la Alt-Lit ha colapsado —pero eso no es lo mismo que fracasar, sino que es llegar a un punto álgido e implosionar, por su propia vitalidad.

Aquellos poetas en español que asumieron su estética, de un lado y otro del Atlántico, andan ya en otras cosas. La Alt-Lit, que por unos meses viró Lat-Lit —y fue joven y bella, y emocionante mientras duró— ha sido incorporada como una herramienta más para la expresión creativa.

Deja un corpus volátil, en peligro de desaparición por su condición virtual efervescente, por lo que esta antología/elegía se hace indispensable.

Así, podemos encontrar aquí auténticos ídolos de la escena Alt-Lit en España, como Óscar García Sierra, junto a su archi-némesis Vicente Monroy, y sus contrapartidas en Argentina (Caterina Scicchitano), México (Ricardo Limassol, Martín Rangel) y Perú (Kevin Castro, Roberto Valdívia).

Pero también Colombia (Didier Andrés Castro) y otros países menos habituales como Guatemala, Paraguay, Chile, El Salvador, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela.

Hay que señalar que el esfuerzo de los tres antólogos por presentar un panorama lo más amplio e integrador solo ha dejado fuera a lugares prácticamente inexpugnables, absoluta terra incognita en lo que a nueva poesía se refiere.

Y no solo de Alt-Lit han vivido los jóvenes poetas de aquí y allá. Es visible la marca de Ginsberg, de vanguardistas latinoamericanos como Huidobro y Vallejo, junto a otros iconos de la poesía moderna (Plath, Sexton).

Soy injusto por no nombrar a todos los antologados, pero es que además necesito destacar tres nombres de indiscutible individualidad y permanencia más allá de etiquetas, los de Oriette D'Angelo (Venezuela), Daiana Henderson (Argentina) y Berta García Faet (España).

Si lo que ellas y el resto de jóvenes escribieron fue o no fue Alt-Lit, si hay que considerarlo sin valor por carecer de un Manifiesto, una Ideología, por no lograr un Premio, por no configurar una Obra —ni siquiera un miserable Poemario—, tengo que decir que no importa lo más mínimo.  Es más, considerarlo así es no haber entendido nada.

Pasarán de moda o regresarán como todas las modas. Quedan su poemas sin artificios teóricos ni rodeos, entregados directamente al lector sin revisión ortográfica ni gramática, en tiempo real, recién nacidos fascinantes que pasan de mano en mano de amigos y haters. Poemas como éste de Daniela Gaitán (Colombia), que resuenan en mí años después de ser leídos por primera vez en un efímero muro de Facebook:

Levantarse a horas exactas a balancear el sueño
atrapar la almohada entre los brazos querer que responda
que se haga la voz entre la penumbra.
Tocar con la planta de mis pies las huellas
que han dejado otros,
                                        y calzarlas
con las mías,
saberme puesta en pie
saberme mil veces puesta en pie y retornar
a la penumbra
ajustando el espíritu al espíritu
en la extensión infinita de todas las cosas penitentes
y en el movimiento de los dedos componer una muralla
                                    más fuerte
que grite o que maúlle
que sea estampida o preludio.
Perpetuar el plano donde nace la lluvia
perpetuar el silencio en el retorno y que en la estratagema
de la agonía, el órgano que muere mutilado,
el órgano que muere,
                                       no muera.



--- "Pasarás de moda" ha sido publicado por Editorial Montea a caballo entre 2015 y 2016
https://www.facebook.com/editorialmontea/posts/1688104074735058

sábado, 30 de enero de 2016

PARTES PRIVADAS, por Sarah Kay




El primer amor de mi vida nunca me vio desnuda.
Había siempre un familiar que volvía a casa en media hora,
siempre un hermano menor en la habitación de al lado, había tanto
cuerpo y tan poco tiempo para mostrárselo.


En lugar de eso, le di un hombro, un codo, la curva
de mi rodilla. Le presté mis bordes, mis esquinas:
las partes de mí que me estaban permitidas, las partes de mí
que hace mucho perdí la esperanza de ocultar.

Nunca me pidió más. A cambio me dio sus pestañas,
su nuca, las palmas de sus manos. Sosteníamos cada pieza
como a una nectarina que dañaríamos de no tener cuidado,
las recogíamos como si fuéramos a construir un huerto.


Y los espacios que nunca vio: aquello que mis padres
llamaban “partes privadas” cuando todavía
cabíamos, mis angustias y yo, en una bañera,
les compensé haciéndoles entrega de todas mis partes privadas.


No hubo secreto que no le contara,
no hubo instante sin compartir.
No crecíamos a lo grande, sino hacia adentro: como hiedra envolvente,
amoldados el uno en el otro en perfectos ying y yangs.


Nos besamos con las bocas abiertas, aspirando su aliento
en mi aliento y viceversa. Hubiéramos sobrevivido
bajo el agua o en el espacio exterior, viviendo apenas del intercambio
de nuestra respiración. "Amar" se deletreaba D-A-R. 


Nunca quise ocultarle mi cuerpo.
De haber sido capaz, le hubiera regalado todo
con el resto. Ignoraba que fuera posible
guardar ciertas cosas para mí.


Hay noches en que despierto sabiendo de su ansiedad.
Él anda por el mundo en brazos de otra mujer
y los años nos han esparcido como semillas de diente de león,
desgastando los bordes de piezas de un rompecabezas que antes encajaba.


Bebe del vaso de la mesilla de noche, comprueba
la hora en el reloj digital, las cinco de la mañana. Se revuelve en las sábanas
y trata de calmarse. Espero a que se duerma, antes de plegarme
de codos y rodillas; tratando de alcanzar cosas que hace tiempo regalé.


-- traducción de Tive Martínez, 20k6

viernes, 22 de enero de 2016

QUÉ ME HAN DADO, por Joshua Jennifer Espinoza



disculpas

amables como pedrisco

pequeñas dosis de amabilidad

para libar

de la muerte misma

mi madre llama y no atiendo

el cielo se abre 

y atiendo

cómo encontrar la auto estima

en mi propio estigma

desplazada como estuve

toda la vida

nunca escribí un diario

pues mi deseo es olvidar


-- un nuevo poema de Joshua Jennifer Espinoza, 2016
(versión en español de Tive Martínez) 
 http://joshuajenniferespinoza.com/post/137727290617/what-i-am-given

viernes, 15 de enero de 2016

DEL OTRO LADO



                                                a Oriette D'Angelo


un tramoyista / qué digo

un alma penada en la sombra

detrás del telón / testigo

de la quimera / aciago transeúnte

de los entresijos y las descosidas

hechuras de tanto traje

de luces / espectador solitario

que no aplaude /porque tentó

el engrudo /todo el tejemaneje

en la cara oculta de la máscara

en qué mala hora presenció

la saliva / el vómito irrespirable

de aquel divo en el pespunte

de la oscuridad / como condena

contempla sin ser reparado

eso que nadie quiere ver

sobre los escenarios / los rostros

del público que mira al otro lado

del espejismo

-- un poema de Tive Martínez, 2k16